MEJOR CALIDAD QUE CANTIDAD

 

La maternidad y el éxito profesional, es una decisión de vida. No importa la cantidad, todo es cuestión de organización y calidad en cada cosa que emprendemos en la vida tanto personal como profesional.

Hay miles de situaciones diferentes  para pensar así como caminos a seguir: algunas mamás serán primerizas, otras tendrán una familia numerosa, algunas serán empresarias otras empleadas. Aquí te sugiero algunos tips para que puedas planificar y organizarte más allá de la situación en la que te encuentres hoy.

1- Definí cuáles son los objetivos a cumplir en ambos ámbitos (familia y trabajo).

Hasta donde querés llegar en el trabajo, qué es el éxito para vos, qué querés hacer en tus tiempos libres, qué tipo de educación y valores familiares deseás para tus hijos y más.

2- Armá un plan estratégico. Podés hacerlo sola o con un profesional que te guíe. En ese plan detallá estos aspectos centrales: 

  • Pasa tiempo con vos misma: realizá alguna actividad para conectarte con vos (ejercicios de respiración, leer, yoga, meditación, deporte). Visitá a tus seres queridos para revitalizarte. Como dicen las azafatas antes del vuelo, “la máscara de oxígeno, debes ponértela primero antes de dar asistencia a otros.”
  • Dedicate a tu familia: tratá de conectarte con ellos sin entablar largas conversaciones relacionadas al mundo laboral y no tener tecnología cercana que te distraiga (siempre hay un mensaje para contestar), jugá feliz aunque sea un instante, cocináa con amor, piensen actividades en conjunto aunque sea para los fines de semana. Brindando calidad en los encuentros les das amor, seguridad, esa fuerza que sólo vos podes llevarles; dales paz y confianza, esto sólo lo lograrás pasando tiempo con vos misma.
  • Trabaja sin culpas: aquí se pone en juego gran parte de tu identidad, todo eso que tanto te costó para llegar donde estás. Para lograr el equilibrio debes estar ahí con tu cuerpo y tu mente, dándolo todo en los tiempos que te propusiste. Brillar es poder estar en cada detalle y para eso necesitas estar concentrada en tu tarea y tus conocimientos.

Cuando estás angustiada por dejar a sus hijos en tu casa o en las guarderías, no asistir a todos los actos o llevarlos al colegio o cumpleaños, debes volver a pensar sobre los objetivos, ya que la decisión fue no ser una madre full time por lo que deberás encontrar la mayor calidad en cada una de los momentos que podés pasar con ellos. El resto se llama culpa y la culpa persigue.

3- Reflexioná y corregí: todo es dinámico y a veces muy efímero, para enfrentarlo necesitarás reforzar la flexibilidad, tolerancia a la frustración y  reflexión en la acción para volver a barajar y rearmar el plan cuando sea necesario.

En resumen, no importa la cantidad. Todo es cuestión de organización y calidad en cada cosa que emprendamos en la vida tanto personal como profesional.

Lic. Analía Tarasiewicz
Directora de Centro Mentar

Nota Publicada en Diario Clarín Suplemento día de la madre el 14/10/2015

Las apariencias no engañan, las que engañan son las expectativas

Hoy te voy a hablar de las expectativas Es muy común situar en un trabajo o en los jefes expectativas muy altas o muy rígidas, que muchas veces se convierten en una sensación de desilusión, falta de reconocimiento, desengaño, soledad… Desarrollamos un circulo de deseos y esperanzas, poniendole a ese trabajo o jefe algo que no es. También es cierto que funcionan como motor motivador de cambio ya que generan un esfuerzo extra y una actividad cerebral mayor y que incluso amplían nuestro pensamiento y ejecución de tareas en ocasiones. Pero el problema está en que si las expectativas no están bien puestas, sino recorriste y analizaste las variables correctas, sino planificaste, sino corregiste tu camino al andarlo, se convierten en una gran
trampa, vos mismo tejiste una telaraña donde en principio sentís estar atrapado.
Se me viene a la cabeza Miguel Ángel y lo que se conoce como efecto Michelangelo pero lo vamos a aplicar al trabajo. El era un pintor, arquitecto y escultor que tenia la capacidad de ver en la piedra una obra de arte y a medida que esculpía pedacito a pedacito, creaba esa obra ideal. Que quiero decir con esto? Que
las relaciones sanas se construyen tratando desarrollando a ambas partes al jefe y al colaborador, al lugar para el que trabajo y a mi en mi rol y eso solo sucede en una construcción diaria y mutua no solo desde mi ideal rígido que es lo que me hará angustiar. El efecto Miguel Ángel puede ser un gran aliado o nuestro mayor enemigo.

Por lo tanto crearnos expectativas rígidas e ir solo por ello no funcionará. Sugiero considerar los cambios del día a día, del recorrido y entender que crear en el minuto a minuto, esculpiendo pedacito x pedacito, piedra a piedra pensando y repensando en la acción va a generar nuestra propia obra de arte, la hermosa conjunción entre el pensar y el hacer. ¡Saludos y hasta el próximo post!
Lic. Analía Tarasiewicz

#TrabajáMejor Psicología especializada en problemas del trabajo.


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